martes, 1 de septiembre de 2015

SE BUSCA TRABAJADORA QUE SEPA HACER DE TODO.


De regreso de mis vacaciones, bien merecidas y con desconexión total de lo mundanal y lo más tóxico, estreno empleo de media jornada. A partir de ahora; Cenicienta de tarde y Miranda de mañana. Y no cualquier empleo, no, el empleo para el que me he preparado toda mi vida, y son cuarenta y cinco años los que ya pesan en mi esqueleto. Pero en esta vida todo tiene su truco.
Parece que vivimos tiempos difíciles para el trabajador. Ahora somos como las pobres actrices, que tienen que saber interpretar, bailar, presentar, escribir libros y vete a saber que más. Pues eso, que no basta con que batalle con verbos, adverbios, conjugaciones imposibles, prosas cacofónicas o enfermedades mentales de la lengua escrita... No, ahora hay que saber mucho de informática y cambiar el ordenador por una nave espacial, a ser posible la Enterprise. Vamos, que mi escritorio virtual se ha dividido en varios submundos, al cual más tétrico y espeluznante al estilo Stephen King.
Así que ya me veis atendiendo un tutorial sobre la creación de un libro electrónico mientras lucho encarnizadamente con una prosa frígida.
Pero aquí estoy, en mi despacho, cantando una canción a grito pelado, y con menos entonación que un gato al que acaban de pisar la cola, entre verbo y verbo, adverbio y frases más largas que las trenzas de Rapunzel. Total, para luego cometer las faltas de ortografía más aberrantes en el wasap, faltas que dejarían ciego al que tenga vista de lince.
Bienvenido a la nave espacial de Rosalía.
Posdata; espero que mi nuevo jefe no me haga bailar claqué con el fin de que mis piernas no estén sin hacer nada.
Seguiremos en contacto.
Fin de la conexión.

1 comentario:

La Maripili dijo...

Oye! pues me alegro mucho por ti y por esa nueva vida.