lunes, 16 de noviembre de 2015

HABLANDO DE LITERATURA Y DE FRANCIA.



Todos hemos aprendido patrones de nuestros progenitores: buenos, malos o regulares. De mi padre aprendí a amar los libros. Solo recordarlo me invade una angustia en el pecho, una congoja que me estremece por dentro.
Mi padre era un hombre culto, con una cultura rica, se crió entre España y Francia. Amante de la cantante francesa Mireille Mathieu. En casa recuerdo que sus discos sonaban sin parar. Y a mi padre, español monárquico, le gustaba cantar el himno francés. Y sus cinco hijas le imitábamos, no en vano mi hermana mayor, Beatriz, es nacida en Francia.  Cada hija es nacida en un lugar distinto y es que mi padre era un hombre aventurero e incomprendido. Te das cuenta cuando ya ha fallecido, hace catorce años, cuando no puedo decirle que le quiero y que odio no haber estado más con él, ni haberle explicado que yo también amo los libros y que su muerte me dejó herida...
Dicen que de sus cinco hijas yo soy la que más se parece a él en carácter y físico. Devoraba libros, nos inculcaba su espíritu curioso.
Leía el periódico cada día, traía libros para nosotras y tebeos de Mortadelo y Filemón. Nos enseñó francés y me decía que yo tenía una nariz propicia para la pronunciación del idioma.
Amaba a su país, España, amaba Francia. Su madre, mi abuela, lo tuvo en Madrid en plena Guerra Civil Española y a su padre, mi abuelo, nunca lo conoció: fue hijo póstumo. Mi abuela se fue a Francia, y allí crió a sus dos hijas y su único hijo; mi padre.
Él regresó a España, la amaba, aunque en estos tiempos que corren parece un sacrilegio que alguien diga que ama a España. A mí me da igual, y vivo en Cataluña: SOY ESPAÑOLA Y AMO A MI PAÍS. Así lo siento.
Los atentados en París me han traído a mi padre de vuelta, a su amor por los libros y a la literatura: a su amor por la vida.

6 comentarios:

Maria Del Mar Lana dijo...

Precioso y emotivo recuerdo. Tu padre te hizo un gran regalo por el que le recordarás siempre.Muchos besos.

Mientras Leo dijo...

Poco que añadir a una entrada así. Un abrazo
Besos

Buscando- mi -equilibrio dijo...

Guau!!! Se me han puesto los pelos de punta con tu post de hoy.
El otro día leí en FAce que Martina comentó que parte de tu familia había vivido o vivía en Francia. Estos sentimientos salen del alma.

Precioso. Un abrazo.
Disfruta de ese legado tan bonito que te dejó tu padre, así al menos, a pesar de la melancolía, lo recordarás con una sonrisa.

La Maripili dijo...

a mi, los asesinatos de París me traen muchísima rabia y sobretodo envidia, porque nuestro país sufrió hace años algo más aterrador aún y no he visto a los gobernantes ni siquiera sintiendo el luto unánime.

Seveth dijo...

¡Hola!
Pienso que tu padre ha dejado un legado muy importante en vosotras y eso es con lo que debes quedarte.
No conocía el blog, pero ya tienes una nueva seguidora.
Besos!

Dolo..✿*゚ dijo...

Que bonito!
Un beso.